Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

la andadura de la cooperación al desarrollo

aquí nos ocuparemos de los entramados, mitos y verdades que mueven la cooperación española y sus actores interesados. publicaremos y comentaremos noticias y rumores razonables sobre este sector singular que cuenta con tanto adelanto de confianza.

ser cooperante en la aeci: precariedad sin fronteras

3, 30 de 2006-05-30 de 2006
Cuando ZP inauguró el talante como paradigma de la política española, se esperaron grandes cambios en la cooperación al desarrollo que poco a poco se han reducido a "pasos adelante" y la "recuperación del tiempo perdido".

Un buen ejemplo es la propia AECI que no solamente se ha quedado estancada en un never ending proceso de reforma hacia un organismo, algún día y tal vez, más independiente y mejor organizado. Hace unos días, los expatriados de la AECI, aquel personal técnico que trabaja físicamente en la OTC, pero se encuentra adscrito oficialmente a proyectos que "pertenecen" al estado receptor de la ayuda, dieron un toque de atención a Leire Pajín con un comunicado difundido entre las agencias de noticias. En él, critican que el recientemente aprobado Estatuto del Cooperante no cubra el personal propio de la Cooperación Española, ya que no cuentan ni con un contrato laboral español. En otras palabras, la AECI mantiene un amplio grupo de profesionales en condiciones grotescamente precarias y vulnerables: no tienen acceso al sistema de seguridad social español ni a un seguro médico ni a la protección consular más allá de la de cualquier español residente en el extranjero. Es decir, se desplaza a los técnicos propios no solamente física, sino también jurídicamente a los PVD, un hecho sin duda único en todo el sistema europeo de AOD.

Efectivamente, llama la atención el que se promueva desde la AECI una legislación favorable para los cooperantes españoles que excluye directamente a un aprox. 70% de su propio personal, unos 160 técnicos (de los 230 totales). Vistas las mejoras laborales del nuevo estatuto del cooperantes, la AECI aparece así como una ETT de subcontratas, frente a lo que las ONGD ofrecerán condiciones parecidas a los expatriados en PVD de cualquier empresa multinacional que se precie. No es difícil prever a qué segmento se desplazarán los cooperantes de mejor perfil ni como avanzará la prevista profesionalización de la AECI.

Pero desde la Avenida de los Reyes Católicos ya promueven sus propias maniobras de camuflaje: Entienden la impaciencia, pero indican que ya se están creando nuevos puestos fijos (a los que no se sabe aún si acceden precisamente los precarios veteranos). También acaban de firmar un convenio con La 2 sobre la realización de no menos de 13 documentales entorno a las labores de los cooperantes españoles del Programa de desarrollo del Sur y Este de la cuenca mediterránea, Azahar. Con ello, según la Secretaria de Estado para la Cooperación, se pretende "sensibilizar sobre las costumbres y el papel de la cooperación española" en la zona, lo que sin duda alegrará a los precarios desplazados entre Líbano y Mauritania.

Por cierto, el día del cooperante, proclamado por el Gobierno junto al estatuto, coincide con aquellos de Extremadura y Asturias, la alfabetización mundial y de Natividad de la Santisima Virgen María. Así hay para todos los gustos.

Comentarios

  1. rumifilo dice:

    Es verdad, que una mayoría de los Cooperantes del AECI, son trabajadores precarios en relación al tipo de contratación, seguridad, asistencia, etc., como se expone correctamente en vuestro artículo.
    Sin embargo, no son tan precarios, en términos económicos, e incluso una parte de ellos con sobreponderación discutible de sueldos. (+30.000, 40.000, 50.000…euros año, casa incluida a veces, todoterreno y chofer para sus encuentros de trabajo…)
    Los contratos de asistencia técnica del AECI, no están mal en comparación, a la situación de falta de cobertura de los becarios, que son utilizados por la Agencia como mano de obra barata, asumiendo tareas no proporcionadas a su calidad de becarios, que les cargan de responsabilidades y les restan formación, siendo además vistos y tratados en su mayoría, como los parias de OTC y Embajadas.

    La AECI como administración pública, debería además funcionar como público, y no como una cueva de amigotes, un clan familiar o muchas veces como ETT para los familiares de políticos en el poder institucional.
    Un número indefinido de contratos técnicos de cooperación internacional, públicamente ofertados (si acaso) pero después manipulados, acaban siendo ofrecidos sin decoro y con chapuceras justificaciones, cuando se dan, a los hijos/as, amigos/as, compañeros/as, parejas de hecho o matrimonio santificado… de los que están dentro como en su casa.
    El hecho por ser conocido, no es menos justificado o asumido con resignación. Se dice que las cosas son así y basta, y lo que el tiempo repite, la vergüenza lo carga en silencio a la espalda con paciencia.
    Más alto el salario, y más probabilidades que la plaza sea dada a dedo, de hecho si no hay más hijos de sus padres, es porque relativamente en el AECI, no se gana tanto como en otros puestos recomendados y de familia.
    Se quejaba un diplomático de los sueldos de sus compañeros y amigos de la OTC, en relación al suyo, se sobreentiende, “trabajan como nosotros y no hay comparación en salario”, me decía.
    Son raros los jóvenes cooperantes contratados, que no tuviesen a nadie en el AECI, o cuando menos un conocido de sus padres, parientes u amigos.
    “La plaza para los de casa” (piensan los que se han instalado cómodamente en ella) y en esa casa, que pagamos todos, parece que los de fuera no son bienvenidos, al menos que estén solo de paso y nadie más quiera la plaza. (Los de “fuera” son los que no tienen a nadie dentro: un padrino, una madrina…).
    Así sucede que las carreras en el AECI que no han sido de mérito y que empezaron con enchufes como becarios, jóvenes cooperantes, asistentes técnicos, etc.… acaban consolidándose en puestos en Madrid y contratos de por vida fuera o dentro de España. ¡Viva el contrato indefinido!, para los de siempre claro, y luego para que digan que la riqueza y el estatus no se hereda, se hereda hasta el puesto de trabajo, como en la casa real.

    ¿Y efectos indeseables de esta endogamia perniciosa?, se me ocurren algunos:
    • Falta de calidad y profesionalidad en los trabajos realizados por estos contratados, que repercute en la imagen y efectividad de la AECI
    • Falta de transparencia en la gestión de recursos.
    • Aceptación y connivencia con políticas gubernamentales oligárquicas y corruptas dentro de los países donde se presta asistencia, porque nunca serán los pecadores quienes tiren la primera piedra.
    • Ejemplo perverso, para las ONGs que dependen o son asistidas por el AECI, porque en los países donde se trabaja, los expatriados son una comunidad que se conoce y participa de lo bueno y lo malo, en una sinergia inevitable.

    ¿Esto quiere decir que el AECI no contrata a gente que se lo merece?
    Y mi respuesta es que seguramente sí.
    Muchos de los cuales después de ver lo que hay dentro, en el momento que el mercado privado o de la cooperación les ofrece otro trabajo, optan por salir; si por el contrario piensan que la “casa” también puede ser la suya, acaban asumiendo por ósmosis el mismo juego y la miseria profesional (que no salarial), regenerándose la endogamia con nuevo ADN.

    La reforma de la AECI, debería empezar con un despido total de empleados/as, una convocatoria pública de todas las plazas verdaderamente necesarias y esto monitorizado con rigor por un equipo de expertos cualificados e independientes (dícese, de hombres y mujeres que los hay, con experiencia sobre el terreno y sin intereses partidistas) y asesores en Cooperación Internacional “honrados”. (dícese, del que no gana dinero o poder con ello).
    Luego el obligado cumplimiento de un código deontológico redactado para sus futuros trabajadores y por último revisar el resto de la estructura… sin olvidar los cuerpos diplomáticos que andan todavía peor que la AECI y son uña y carne de los mismos.

    Si alguien piensa, que es irreal cerrar el AECI por oposiciones, y se preocupa por todo el mal que haría en los programas de cooperación en marcha, países que reciben ayuda, ONGs, imagen internacional… tiempo de recuperación, etc. Pues, desde mi miope visión, me atrevería a pronosticar que nada de miedo, y que muy al contrario posiblemente sería un período muy beneficioso para los países cooperados y el ejemplo más admirado o temido, para el resto de los países con agencias cooperantes.

    Si alguien se pregunta si existen pruebas de lo que digo, en relación al favoritismo u otros asuntos oscuros, mi opinión es que se podrían encontrar, porque no creo que haya miedo para destruirlas, por los que se mueven y deciden, en la completa impunidad y nepotismo, desde la creación de la Agencia.

    Claro yo solo podría asegurar un caso, con pelos y señales, tres más, con menos evidencias directas (pero floreados de indirectas), otros por lo que me han dicho los que trabajan dentro, aún más en lo escrito en medios alternativos.

    Pero en los casos de parásitos caseros, se aplica la máxima, “de cada cucaracha que hayas visto corriendo por las esquinas, hay otras veinte que estaban ocultas en la cocina”.

    Rumifilo

  2. Suscribo plenamente lo dicho por Rumifilo, es cierto y evidente que existe precariedad en cuanto a regulación laboral del personal suscrito a la AECI, pero todo ello queda de sobra compensado por sus altisimos salarios y la endogamia en el acceso a dichas plazas.

    Técnicamente carecen de derechos sociales, coberturas sanitarias y protección jurídica pero... ¿que es eso cuando se gana los sueldos que se ganan? Más del 75% del personal expatriado adscrito a las OTC gana por encima de los 3.000 euros mensuales cuando el coste de la cesta mensual de los PVD suele rondar entre los 100 y 200 euros, a lo sumo 300 euros (es vergonzoso que técnicos con esos sueldos hablen de desarrollo a personas en extrema pobreza). Un seguro médico privado de calidad no sobrepasa los 600 euros anuales y un plan de pensiones decente los 300 euros mensuales, lo cual "deja libre" a un expatriado unos 2.000 euros mensuales, ¿que cooperante o técnico en sede de una ONG puede ahorrar si acaso 500 euros al mes después de impuestos y gastos?. En cuanto a protección juridica, la afinidad OTC - Consulado es tal que hasta la valija diplomática (correo oficial por excelencia) es usado en algunos casos por el personal de la AECI para adquirir productos "patrios". Caso de necesidad los primeros en ser protegidos es el personal de la AECI cuyos trámites de residencia "se hacen sólos".

    Ni merece la pena profundizar en el tema de la endogamia, ya se dijo todo, cualquiera que trabaje en el mundo de la cooperación al desarrollo sabe como funciona la AECI. Son pocos los que entran por meritos y capacidad en esta agencia pública del estado, y desde luego casi ninguno el que se queda por esos criterios. La movilidad es testimonial y el perpetuarse en la institución una constumbre.

    Me parece perfecto que Zapatero cumpla lo prometido y entre de lleno en la reforma de los instrumentos de la cooperación española para el desarrollo, pero previamente debe asegurarse que esta queda libre de los males que le aquejan. Sólo entonces, se debe legislar un estatuto del cooperante de la AECI acorde a las circunstancias.

  3. Romualdo dice:

    Disculpad queridos amigos pero los datos que proporcionais indican que no conoceis bien de lo que estais hablando, afirmais en base a comentarios y cotilleos y si estais sobre el terreno llevais muy poco tiempo en vuestro proyectito.

    Sin embargo os dedicais a difamar a un montón de gante sin el menor escrúpulo.... si esa es la ética que practicais en vuestra "solidaridad", mejor no ayudeis a nadie....

  4. Kopernico dice:

    Las caracajadas deben estar resonando por medio planeta: ¿que los diplomáticos españoles ganan menso y trabajan lo mismo que la gente de la cooperación española? Increible, si cualquira sabe que una secretaria o un policía de una embajada ganan más que el coordinador de la OTC.....

    Desde luego vuestras fuentes dejan mucho que desear.... ¿seguro que trabajais en cooperación en el exterior???? Es muy dudoso.

Agregar un comentario


Recordar datos
¡Un solo click vale!